Todavía recuerdo, hace ya algunos años, aquellos aparatosos sofás cama de mi infancia. Cada vez que  había un invitado en casa echábamos a suertes a ver a quién le tocaba dormir en el sofá cama, grande sí, pero incómodo, muy incómodo, con unos muelles que  se clavaban, sin apenas espacio porque, si te tocaba en medio, ya podías despedirte por completo de  un buen sueño.

Afortunadamente los  tiempos  han cambiado y hoy en  día podemos ver sofás cama modernos, con diseños minimalistas, ergonómicos y con infinidad de combinaciones  que se adaptan a diferentes posiciones, realizados en  tela, piel, polipiel y  con rellenos que en ocasiones son incluso mejores que algunas camas.

sofás cama modernos
sofa cama Clic-Clac

También se ha  facilitado el paso-transformación de sofá a cama y a la inversa. Seguro recordaréis el proceso: quitar los cojines, desplegar la cama del interior (a veces con riesgo físico incluído) y extenderla y, a la mañana siguiente, volver montarlo todo y dejarlo otra vez como sofá. A veces, este proceso podía durar semanas e incluso años… pero hoy, todo es diferente. La practicidad de tener un sofá cama  es por fin un hecho. Basta con ejercer un poco de presión y con un clic-clac, los tenemos en la posición deseada.

sofas cama modernos

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El mundo de los sofás cama ha evolucionado de igual manera en lo que a colores se refiere. Podemos escoger el color que más vaya a nuestro salón o habitación, desenfadado, atrevido, discreto, retro,…El sofá cama es definitivamente, un sello de identidad.